El trabajo colaborativo: el cambio que nos exige el COVID19

Sin haberlo pensado, nos hemos volcado 100% al trabajo remoto de manera inmediata, podría decirse que sin estar preparados para adoptarlo correctamente, como muchos hubiesen querido. Su llegada nos cambiado las dinámicas de interacción con nuestros compañeros de trabajo y las personas más cercanas.

«Lo fundamental es no perder la pasión, con ella todo puede resolverse. Seamos sensibles en lo humano y no perdamos de vista a las personas que están pasando por situaciones difíciles»

El trabajo en equipo cobra hoy mayor fuerza, convirtiéndose en la base para que todos juntos avancemos en la consolidación de nuevas actividades, formas de trabajar y de vivir; que permitan que se logren los objetivos de negocio.

Como parte del proceso hemos evidenciado que nuestras responsabilidades se han multiplicado. Sentimos que trabajamos más que antes, extrañamos el contacto con los compañeros de trabajo e incluso nos hace falta visitar nuestros clientes, aunque hemos encontrado diversas formas de hacerlos sentir que estamos junto a ellos.

No debe ser opcional, en ninguna industria o sector económico el proporcionar herramientas de trabajo colaborativo y capacitaciones al interior de la compañía, que permitan el poder trabajar conjuntamente, garantizando la cohesión de las ideas y la continua ideación para el logro de metas y objetivos.

Desde antes y ahora con mayor fuerza, las compañías cuyo foco son los servicios de tecnologías de la información, son cada vez más conscientes de la responsabilidad de ayudar y acompañar a sus clientes, entendiendo sus objetivos y contexto de negocio.

Para nadie es un misterio que muchos segmentos de mercado están siendo afectados por este confinamiento. Nuestra labor como Compañía de tecnología es acompañarlos en estos difíciles momentos, pues sabemos que algunos han tenido que tomar decisiones complejas, mientras que otros, han dado un compás de espera ante las condiciones y restricciones impuestas en pro de la salud colectiva, esperando, ver cómo se comportará el entorno a partir del mes de mayo en un nuevo orden del negocio.

Sin importar el tamaño del negocio se debe cuidar como un “tesoro” cada cliente. En este aspecto, nuestro rol como aliado tecnológico es velar, porque éstas se usen adecuadamente para que se logre dicho propósito. Un ejemplo de esto es como desde ejercicios de monitoreo, analítica y vigilancia, se pueden tomar acciones en tiempo real y acertadas para el crecimiento del negocio, mantener los equipos alineados, entre otros.

Lo fundamental es no perder la pasión, con ella todo puede resolverse. Seamos sensibles en lo humano y no perdamos de vista a las personas que están pasando por situaciones difíciles. Es nuestra responsabilidad como profesionales. Sigamos adelante sin pausa y con mucha fe. Estamos enfrentando grandes retos, pero con consciencia y equilibrio lograremos aportar a cada organización lo mejor de cada uno trabajando en equipo.

 

Autor:
Darío Solórzano Marín
CEO