Sistemas de diseño, más que una practica necesaria

A hoy, es bastante recurrente encontrar diferentes personas y compañías refiriéndose a los sistemas de diseño como aquella estrategia que está abriendo las puertas hacia la consistencia del trabajo en el campo visual y de interacción. En este artículo hablaremos y analizaremos la importancia de esta práctica en los proyectos de creación de servicios y productos digitales, brindaremos un enfoque que esté al alcance de todos (conocedores o no de diseño), con el objetivo de entender los beneficios y todo el provecho que puede traer consigo la implementación de esta práctica.
Sistemas de diseño

Un sistema de diseño es un conjunto de conceptos, estrategias y definiciones, alrededor del diseño, que permiten crear un marco de trabajo claro y coherente entre los diferentes integrantes de un equipo de trabajo.

Primero empecemos por preguntarnos: ¿Qué consideramos una buena práctica?, ¿Quién dice que está bien o mal hecho?, ¿Cómo puedo volver una práctica común, una buena práctica en mi equipo?

La verdad es que no exite una respuesta concreta a cada una de estas preguntas, sin embargo, podríamos proporcionar algunas reflexiones y decir que gran parte de las decisiones, de diseño, que se toman frente a una interfaz y sus elementos provienen del supuesto de una buena práctica. Dichas decisiones vienen filtradas por la percepción, es decir, un diseñador interpreta la información según su gusto y estilo, lo que termina siendo en muchos casos, un conjunto de muchísimas buenas practicas, y así se suma, según la cantidad de diseñadores que integren un proyecto.

¿Cuál de todas las intervenciones en la interfaz podrían llamarse buenas prácticas? ¿Quién o qué nos pone de acuerdo?

Cada proyecto, en particular tiene sus propias reglas de juego, sería incoherente decir que sólo existe un manual de buenas prácticas en diseño, a la hora de crear interfaces; eso sería hacer caso omiso a las diferentes variables de accesibilidad, contexto de uso y variaciones que cada proyecto pueda tener. Es por esto que se tiene como resultado, la necesidad de un común acuerdo.
Las definiciones que se encuentran en Internet sobre sistemas de diseño son tan variables, que por cada búsqueda hay una palabra nueva, por eso, en este artículo se definirá según nuestra experiencia.

Un sistema de diseño es un conjunto de conceptos, estrategias y definiciones, alrededor del diseño, que permiten crear un marco de trabajo claro y coherente entre los diferentes integrantes de un equipo de trabajo. Éste debería seguir lineamientos o paradigmas que ya han sido probados con éxito, de acuerdo al contexto para cada industria. Podría basarse en lo propuesto por empresas como Google o Apple en sus guidelines: Material design, Human Interface Guidelines y para la web: W3School.

No obstante, este marco de trabajo debe tomar una connotación en particular y ser flexible a cada uno de los lineamentos que se ejercen en cada proyecto, es decir: (llevándolo a un ejemplo práctico) tal como sucede en el fútbol, por más que se cuente con una estrategia definida por el cuerpo técnico, un dictamen de qué es lo “ideal” para ganar el partido, el equipo debe tener la capacidad de adaptarse a cambios, según el contexto o medio en el que se encuentren enfrentando, por ejemplo: Cambio de altura, lluvia o intenso sol, rival defensivo o la expulsión de un jugador, entre otros.

Definir un sistema de diseño como una regla inquebrantable, sería ir en contra del mismo marco de trabajo, ¿esto qué quiere decir? pues bueno, estas estrategias por cualidad deberían ser adaptables y escalables, por ejemplo, si definimos el comportamiento de nuestros botones, imágenes, párrafos y demás, debemos tener siempre en mente la variación que estos elementos puedan tener de acuerdo en el contexto que los pongamos a “jugar”, tal como los jugadores en un equipo de fútbol.

¿Qué puede hacer un sistema de diseño por su equipo de trabajo?

A continuación enumeraremos algunos de los beneficios, que como equipo DX en InterGrupo, hemos evidenciado al implementar los sistemas de diseño.

  • Mejoramiento en la comunicación: la toma de decisiones ahora tiene menos fricción y cae en menos prejuicios.
  • Incremento en la productividad: Al contar con una estrategia general permite que el equipo se encuentre enfocado y dirija sus esfuerzos a otras a actividades que le agregan mucho valor al proyecto. ¿Cuáles? Por ejemplo, poder hacer revisiones PAR más precisas en distintos dispositivos y dimensiones, proponer nuevas interacciones y mejoras gráficas a flujos anteriores de los proyectos y actividades de este estilo ¡Esto lo valora demasiado el cliente!
  • Aumento de credibilidad frente al cliente: esta práctica de adoptar un sistema de diseño (en algunos casos por iniciativa propia del equipo) refleja frente a los product owner y stake holders profesionalismo, iniciativa, interés y sentido de pertenencia por cada uno de los proyectos que se lideran.
  • Entendimiento del código: unificar las implementaciones no solamente le hace la vida más fácil a los diseñadores, el equipo de desarrollo y todas las personas que intervienen con una sola línea en la matriz del proyecto, tendrán mejor capacidad de entendimiento.

Uno de los beneficios más tangibles que se obtienen al implementar estos sistemas es la consolidación de equipos más íntegros, eficientes y proactivos.

La invitación también es a que no veamos los sistemas de diseño solamente como una herramienta o marco de trabajo, dispongámonos a entender este ejercicio como una filosofía de equipo en nuestra compañía que nos puede traer un provecho inimaginable, tanto a nivel individual como organizacional.

Autor
Deyber Styven Bedoya
DX Researcher